EL PODER DE LAS LETRAS
EL
PODER DE LAS LETRAS
“La humanidad empezara verdaderamente
a merecer su nombre el día en que haya
cesado la explotación de el hombre por el
hombre” Julio Cortázar
Siendo
ya conocida la relación tortuosa y a veces romántica entre la literatura y la
política, aunque siempre diferentes, pero nunca inseparables. Es nuestra
responsabilidad nunca dejarla en un segundo plano y tratar de rescatar el poder
de las letras, a través de el consumo de ellas. La literatura se ha encargado de
proyectar una perspectiva histórica colectiva e individual del entorno político
de sus tiempos, un recordatorio constante para evitar caer en los mismos
desaciertos. Para ilustrar, hablemos de uno de los escritores latinoamericanos,
quien en sus cuentos, pone de relieve su postura política, provocando una
ruptura de lo fantástico a la realidad.
El
Apocalipsis
Después
de la Revolución cubana de 1959, su óptica
política cambia, tanto fue su solidaridad, que se puede sentir en su manera de
expresar su denuncia, en contra de otro gobierno dictatorial en Nicaragua,
mediante su cuento “Apocalipsis de Solentiname”
donde se vive y se siente de cerca, mediante su narrativa las atrocidades que
se provocan en plena revolución Sandinista.
Mediante su carácter autobiográfico se basa en fotografías en donde se plasma
la muerte de un joven militar, entre el genocidio y tortura de varios de los
personajes anónimos. Para nosotros como lectores, llega a provocar una angustia y confusión, cuando se llega a un vocabulario real y no sabemos en que momento se termina
hasta ese punto, al irlo leyendo.
Tanto
en este cuanto como en otros, se ve a un Cortázar, o solo denunciando a las personas y sus actos, sino
también desea que nosotros como lectores conozcamos lo que sufren: campesinos, artistas, escritores
y poetas. Lo cual lo llevo a la censura.
Pero
Cortázar no solo se limitó a las letras, para mostrar su apoyo, pues se
convirtió en miembro de el
tribunal de Rusell, el cual juzgaba los crímenes de guerra.
Como
se puede apreciar Julio Cortázar, fue uno de los muchos escritores latinoamericanos
de los años 60 ‘s y principios de
los 70’s destacadas `por dar a conocer las torturas políticas mediante el arte de la escritura.
En nuestros tiempos, la literatura sigue siendo una herramienta de protesta y a la vez el conducto en el que el lector llegue a una comprensión social y política mas extensa de diferentes países latinoamericanos. Pero muy a su pesar de los movimientos sociales y culturales, y de hacer alarde de una llamada “libertad de expresión” la literatura sigue siendo reprimida por los gobiernos en turno y democráticos. Se espera que en algún momento los escritores dejen de sufrir los embistes de los sistemas o siquiera se tengan buenas noticias que se puedan pronunciar con algarabía. Que jamás desmaye, el don de transmitir el pensamiento libre en la literatura.

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